La democratización de la oficina sitúa todas las zonas operativas y colaborativas en el perímetro, totalmente vinculadas con vistas y luz natural. Tres piezas cápsula fragmentan el open space integrando despachos y zonas comunes.
El ágora se posiciona mirando hacia el paseo de la Castellana con vistas privilegiadas sobre el estadio Santiago Bernabéu, convirtiéndose en punto de encuentro de los trabajadores.
La piel metálica desarrollada con pladur revestido de Formica sirve como elemento divisorio de espacios y alberga almacenamiento para la oficina. Esta estrategia libera el perímetro para zonas operativas vinculadas con vistas y luz natural.
Todas las zonas operativas se sitúan en perímetro con acceso directo a vistas y luz natural, democratizando el espacio de trabajo.
La pieza circular que remata la planta responde al programa directivo con dos despachos y una sala de reunión privada, convirtiéndose en un hub destinado a dirección mediante divisiones radiales y concéntricas.
Piel metálica organizadora de Formica recorre todo el perímetro circular.
El sistema híbrido presencial-telemático se materializa en puestos operativos individuales bajo reserva tipo hot-desk intercalados con zonas grupales colaborativas. Las estaciones de concentración alternan con áreas donde miembros pueden compartir trabajo o intercambiarlo con otros que acuden solo para trabajo colaborativo puntual. La piel metálica está siempre presente en todos los espacios.
La mayor parte del espacio se destina a zona amplia de trabajo flexible y colaborativo, donde las piezas cerradas generan ritmo en el espacio diáfano rompiendo la gran escala de las áreas de open space.
Las tres piezas cápsula aglutinan despachos, salas de reuniones, phone box y reprografía, reduciendo la escala del open space. La pieza circular directiva integra dos despachos y sala de reunión privada como hub de dirección.